Nuestra isla de URK ya se señalaba en un documento del año 968. Era un montón de marga en el Mar Sureño Holandés. En el lugar más alto se formó el pueblo del mismo nombre Urk. Los Urkers vivián de la pesca.
Los proyectos de desecación de tierra de Holanda traen grandes consecuencias para Urk. El Mar Sureño se contuvo por medio de un dique. De pronto nos encontramos en un lago y unos años después, por la construcción de pólders, formábamos parte de la tierra firme del país.
La mirada de los Urkers, sin embargo, quedó dirigída hacia el mar. Trabajando arduamente Urk amplió su flota de pescadores hasta convertirla en la más grande de Holanda. Una tercera parte del pescado que abastece a Holanda pasa por nuestra pescadería. Y en las empresas de procesamiento de pescado en Urk, apróximadamente 70, trabajan 2.000 de nuestros paisanos. Urk es pescado.
Los peligros del mar, la pobreza de los antiguos pescadores y la consciencia de la insignificancia del hombre en su lancha en el mar, han contribuido mucho a la vida eclesiástica en Urk. Aún somos una comunidad estable, consciente de sus obligaciones y empeñosa.
Nuestros abuelos eran pescadores, pero mi hermano Herman y yo, después de la escuela, fuimos a trabajar en una compañia de procesamiento de pescado. Despues de unos años, siendo bastante jóvenes, se nos encomendo la dirección de esta corporación. Cuando se vendió la empresa nos establecimos por cuenta propia, NEERLANDIA-URK S.L.
Ahora, treinta años mas tarde, somos responsables de 150 trabajadores, incluyendo nuestros siete hijos
Albert Romkes